» Columna de opinión por Agustina Vidal

¡Que jueguen las chicas!

¡Que jueguen las chicas!

“No lo conozco, lo voy a conocer ahora”. Eso le aclaraba Florencia Romero, capitana del equipo de fútbol femenino de Racing, a las periodistas presentes en la sala de prensa.
 
 
Los equipos técnicos ya estaban listos, el mate preparado y las sillas acomodadas. Todo dispuesto para empezar la conferencia en vivo a través de las redes sociales que una vez más haría el club. Solo faltaba la llegada del capitán, Lisandro López.
 
 
Racing, pionero de varias acciones, como el uso del lenguaje inclusivo, optó esta vez por hacer una transmisión diferente. Eligió acercar el fútbol femenino, eligió la inclusión. Por eso la capitana y el capitán de ambos equipos, a las 15 horas de un jueves, responderían todo tipo de consultas de los hinchas a través del streaming en las redes sociales.
 
 
Entre ellos se miran casi con vergüenza. La realidad es que nunca antes se habían cruzado, ni siquiera por eventos institucionales. De todas maneras, ambos entienden que esto marca un antes y un después para el club.  “Espero esto hace años”, dice Flor ante la primera consulta. “Me produce mucha alegría, debería haberse hecho mucho antes”, Licha asiente con la cabeza.
 
 
Es entendible que la mayoría del público del otro lado no conozca a Florencia Romero, no sabe en qué posición juega, ni a qué hora entrena. “18, 18:30 hasta las 20:30, dependiendo de la charla del Tano, habla mucho”, bromea ella. El “Tano” es Antonio Spinelli, técnico del equipo y una persona muy importante en su carrera. “Me alegro de corazón que me haya tocado él”, dice. “Empecé en River porque  yo vivía en Olivos y, por una cuestión de comodidad, elegí ese club; pero pasé por varios lugares. Después llegué a Racing y al tiempo, con el problema de Marín, cerró la actividad. Pero en 2017 volvió y yo quería seguir vistiendo los colores de mi pasión”.
 
 
Las preguntas pasaban hasta que llegó esa que todos esperaban “¿Cuándo van a jugar en el Cilindro?”. Flor recordó aquella vez que jugaron un amistoso preliminar, con nada más y nada menos que Independiente, en el que ganaron 2 a 1 con un gol en los últimos minutos. “Me acuerdo la ovación, el aliento de la gente. No me lo olvido más”, aseguró. “Estábamos ahí”, dice Lisandro. “¿Ah, sí? No te vi”, redobla Flor y se ríen. Pero luego ‘el Licha’ se pone serio y dice: “Tienen que jugar antes, como hacía la Reserva, ya ha dejado de pasar pero era emocionante. Tendrían más visibilidad, más personas las conocerían”. Este apoyo grupal, esta dupla de capitanes entiende la importancia de plantear un tema así en este momento. El San Lorenzo – Huracán y el Boca – Lanús de las semanas anteriores, como partidos preliminares al masculino de Superliga, no son detalles menores. Son acontecimientos que se han logrado tras meses de lucha colectiva, de reclamos y de cuestionamientos. ¿Por qué ellas no pueden jugar en los estadios? ¿Por qué ellas no pueden ser ovacionadas cuando salen a la cancha? Si ellas son la camiseta y el hincha siente eso: amor por la camiseta.
 
 
“Esto es gracias a Maca Sánchez. Ella fue la valiente que salió a denunciar para lograr todo lo que se está logrando. Las mujeres van a poder elegir el fútbol femenino. Tiene que haber escuelitas, tiene que haber más respeto. Un nene tiene que poder jugar al hockey, una nena a la pelota; ¿qué tiene? Si somos todos iguales”, expresa Florencia.
 
 
El próximo sábado la AFA, a través de su presidente Claudio Tapia, hará un anuncio acerca de la profesionalización del fútbol femenino. Los delegados de cada equipo, los técnicos, las técnicas y las capitanas han sido invitados al evento. Aunque aún se desconocen las precisiones, creen que será un avance para el deporte. Y sea cual sea la postura de la Asociación del Fútbol Argentino, esta jugadora sabe –como muchas otras- que cualquier cambio que se produzca no surgió en un escritorio, sino en la pelea colectiva; cuya bandera lleva la ex jugadora de la UAI, Macarena Sánchez.
 
 
“Nosotros íbamos todo el tiempo, el plantel entero del Lyon iba a ver al equipo de fútbol femenino”, cuenta Lisandro mientras recuerda su paso por Francia, haciendo hincapié en la normalidad europea de ver jugar a las mujeres al fútbol. “Tenemos una sociedad muy machista. Todos debemos cambiar, incluso los padres. Seguro al Licha le dieron una pelota de regalo cuando era chico. A mí no, la tuve que ir a buscar. Tuve la libertad de elegir lo que quería”, dice Florencia. Ella tuvo esa posibilidad. De hecho no es la única jugadora en su casa. Su hermana, Antonella Tatulli, juega en la primera de UBA. Ambas afirman que su madre fue quien las impulsó en este deporte.
 
 
De repente, aparece en la sala de prensa el siempre sonriente, Iván Pillud. Se acerca al celular que transmite el streaming del Instagram y busca la pregunta del Chelo Díaz. Frustrado por no poder encontrarla, le acerca a Flor otra consulta de un hincha: “¿De qué jugas?”. “Soy una central goleadora, como Donatti”, responde. “Me molesto mucho cuando no recibo buenos centros para cabecear”, agrega. Y, rápido, Lisandro bromea: “Entonces con Iván te enojarías, nunca vas a tener un buen centro de él”. Todos en la sala, incluso Pillud, se ríen.
 
 
“¿A quién admiran?”. Ambos se señalan, al mismo tiempo. En ese momento Flor elige desafiar al hincha y promocionar el próximo desafío que tiene su equipo. Por eso les dice a los espectadores: “Deberían ir el sábado a ver al Licha y el domingo a nosotras”. Ellas juegan a las 16 horas, en el predio Tita Mattiussi, con Boca Juniors por la 6ta fecha. Preguntan si es gratis la entrada. “Sí, pero miren que esto se viene con todo, aprovechen que ahora es libre y gratuita” dice y se ríe.
 
 
“¡Qué jueguen las chicas en el Cilindro!” dice el ex jugador de Racing, Luciano Aued a través del Facebook. “¿Por qué tiene una curita en la cabeza?” lee Pillud y se ríe. Como un niño festeja que al fin logró encontrar la pregunta de Marcelo Díaz. “Porque me corté afeitándome” contesta Lisandro, sonriendo casi con vergüenza.
 
 
En el final de la trasmisión el ídolo propone: “Siempre es importante el apoyo, que le den visibilidad, tienen una capitana de oro. Ellas hacen todo bien, las tendríamos que copiar”. “No, vos hacés todo bien”, interrumpe Florencia.
 
 
“Vayan al Tita (Mattiussi), sigamos madurando nuestras cabezas. Apoyen a sus hijas, así van a ser felices el resto de sus vidas y nunca jamás serán reprimidas. Y aguante Racing”. Ese es el mensaje que deja Florencia Romero. Hincha y jugadora de Racing Club, capitana del equipo y una luchadora más por la profesionalización del fútbol femenino. Una causa que inició, continúa y no tiene frenos. 

Publicado el 15/03/2019
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