» OPINIÓN| MATÍAS PETRONE

El partido contra el entorno

El partido contra el entorno

El entorno, por su condición de entorno, nunca entra a la cancha. Por eso no erra pases, no queda en offside ni desaprovecha un mano a mano. Sin embargo, sería imprudente pensar que no juega; porque los elementos que conforman al entorno tienen conductas que tienden a transformar en tragedia a la derrota solo por ser derrota y presentan prosperidad en la victoria solo por ser victoria, y entonces, es normal que ante un partido perdido se genere un microclima de catástrofe, donde los complejos surjan como espesa niebla y entorpezcan la visión de las convicciones. Es decir, el entorno juega aunque no juegue. Y da lugar a que nazca el desafío de seguir creyendo en una forma, aunque ésta haya traído consigo algún resultado negativo.

A Racing no le costó nada superar ese desafío y rápidamente se evidenció como un equipo reparado a una semana del traspié en el Monumental. Primero ante el Corinthians, un gigante al que quizás la reciente desgracia propia lo hacía ver más gigante de lo que realmente es, llevándose un empate tan valioso como los síntomas de recuperación que se destacaron en el juego. Luego, ante Godoy Cruz, en una noche en la que el Cilindro fue testigo de una de la mejores presentaciones del equipo en esta Superliga que pareció haber concluido la curación. Mostró los patrones de juego sobre los cuáles cimentó su estilo: los laterales jugaron subidos para ensanchar la cancha; la primera línea fue dirigida por la paciencia de Marcelo Díaz para sacar la pelota limpia desde atrás; la administración de los espacios para elegir cuándo, cómo y por dónde atacar estuvo a cargo de Neri Cardozo, Zaracho y ‘Pol’ Fernández, que se equivocaron poco con la pelota en los pies; Lisandro y Cvitanich se estacionaron sobre la línea de defensores rival para condicionar cada una de las decisiones ajenas y utilizar los movimientos propios para generarle huecos a los volantes que nunca están pero siempre llegan (como en el primer gol de Zaracho); Arias se hizo gigante en esos pequeños momentos en que el trámite del partido se transformó en un ida y vuelta y Godoy Cruz pudo generar situaciones; y por último, cada uno de los jugadores mostró un enorme compromiso para recuperar la pelota en todos los sectores del campo.

Coudet eligió para este partido una mitad de cancha con características diferentes a las que había presentado en la mayoría de los partidos del 2019: Zaracho, Fernández y Cardozo jugaron por delante de Díaz. No contó con Centurión ni con Solari (suspendido), dos jugadores que tienen muy incorporado en su instinto la búsqueda de la gambeta, de la conducción y del desborde. Y cuando éstos han compartido equipo, Racing abusó de la verticalidad: fue más vertiginoso y buscó llegar al arco rival en menos toques. Pero cuanto menos toques se busque realizar, más precisión se requiere en cada uno de esos toques, y fallar en ese aspecto dificulta asumir el control de todas las situaciones del juego y permite que el adversario pueda adquirir momentos de protagonismo. Contra Godoy Cruz, Racing tuvo un 72% de posesión y los jugadores se pasaron 715 veces la pelota con un 86,6% de efectividad. Marcelo Díaz contribuyó con 96 pases y tuvo 93% de efectividad, Cardozo dio 88 en total y 45 en campo rival, y además, entre ellos se la pasaron 45 veces. “Tener huevos no es tirarse a los pies, es jugar bien al fútbol, pedirla, jugar...”, dijo Coudet hace algunos meses, después de un 2 a 1 ante San Lorenzo. Siguiendo esa línea de pensamiento, las estadísticas demuestran que su equipo tuvo coraje.

 

La recuperación tenía que ser rápida y algunos símbolos avisaron que Racing ya está entero: Lisandro se fundió en un abrazo tan fuerte como fugaz con el entrenador. Neri Cardozo contestó a los aplausos que lo envolvieron durante su salida del campo juntando las manos sobre su cabeza, pidiendo una especie de disculpa (como si tuviese algún tipo de obligación de jugar todos los partidos bien), Arias y Zaracho recibieron sus primeras ovaciones y Chacho se fue más aplaudido que nunca. Entonces, el entorno que juega aunque no juegue y que en la semana previa al partido le fue adverso a Racing, ahora parece haberse transformado. 


 

 

Publicado el 21/02/2019
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