» En una entrevista a La Nación

Lisandro López: "Soy un jugador del montón"

Lisandro López:

 
Lisandro López, el capitán de Racing, habló en exclusiva con el Diario La Nación donde se refirió a su vida íntima, su retiro, la fama y la relación con el hincha. A continuación dejamos la nota completa para que la leas:
 
-¿Cómo creés que serás dentro de algunas décadas?
-Me imagino rodeado de mucha simpleza, con poquitas cosas que me hagan bien. Bastante fastidioso, pero a la vez tierno con los niños.
 
-¿Niños propios?
 
-Sí, y capaz que nietos también.
 
-¿Qué es lo que más te molesta del fútbol?
 
-La careteada, la falsedad.
 
-¿Tanta hay?
 
-Sí. ¿Por qué al pibe que recién sube no lo tratan igual que a un futbolista con carrera? Y desde adentro lo digo: desde un presidente hasta un utilero. ¿Por qué vale más el que jugó 300 partidos, el que hizo 15 goles, que el que es suplente? Esas preferencias, ese interés no me gusta.
 
-¿Intervenís cuando ves algo así?
 
-Trato de ser lo más justo posible desde mi lugar, no solamente en el fútbol, sino también en mi vida.
 
-¿Y cómo es tu vida? Por ejemplo, ¿si entro en tu casa me doy cuenta de que ahí vive Lisandro López?
 
-No, nooo, no, para nada, pero ni vas a sospechar que yo vivo ahí. A lo sumo te vas a cruzar con cañas de pescar por todos lados. Ahí vive Lisandro López, no vive el jugador Lisandro López. Ahí vive una persona común y corriente que trabaja en el fútbol.
 
-Pero algunos futbolistas hasta tienen un museo en su casa.
 
-Y está perfecto, no objeto el estilo de vida de cada uno. No estoy en contra para nada. Creo que pasa también un poco por el ego, ¿no? No se si vos entrás en la casa de un albañil y ves una foto de él revocando una pared, yo no creo que un carnicero tenga en la pared de su casa una foto suya cortando el costillar con la sierra. ¿Para qué voy a encuadrar una camiseta de Maradona? ¿Para que entren y digan "ahhh, mirá mirá". No, yo no, para nada, pero nada.
 
-¿Siempre pensaste así?
 
-No. Llegué a Europa siendo un pibe, y en Porto, los cuatro años que estuve jugamos la Champions. Jugaba contra Drogba, Schevchenko, Henry. y les pedía las camisetas, claro, si unos años antes los miraba por televisión en mi casa. Pero un día. Si está todo acá (se toca la cabeza), para que voy a guardar estas cosas en caja si a mis amigos les encantaría tenerlas y usarlas, entonces los junté y les dije: "tomen, llévense todo". Y después seguí con el resto: para qué quiero esta medalla si la alegría y la emoción que sentí en ese momento las voy a llevar siempre acá. (ahora se toca el corazón). Los premios y las camisetas pasan. Importantes son los momentos vividos y los podés contar sin mostrarle camisetas a nadie.
 
-¿Sos desprendido en general? ¿Con el dinero, con los recuerdos de tu infancia?
 
-Sí y no. Puedo tener un repasador que me regaló mi vieja hace quince años que me lo llevé a Portugal y lo tengo porque le tengo un cariño increíble. Depende. Con algunas cosas sí, con otras no. Justamente con la plata me cargan por lo contrario. Me gusta cuidarla, no me gusta tirarla.
 
-¿En nada?
 
-No hay chance.
 
-¿Ni por la mejor caña del mundo?
 
-No hay chance. Me doy los gustos, pero no hago boludeces. El abuso me genera bronca, me parece una estupidez.
 
-¿Qué sentís antes las cifras que mueve el fútbol?
 
-Yo que se. va en cada uno. Por momentos sentís culpa. Es un trabajo, claro. Pero hablamos de los sueldos. Un club paga 100 palos por un tipo, pero después cobrás un sueldo que vos decís "puta, qué loco". Mi vieja tiene 35 años de maestra jardinera y con la jubilación paga los remedios. Decís: qué loco. Tampoco quiero pecar de hipócrita. El tipo que salva vidas, que opera el corazón... Es un mundo aparte: la gente que lo sigue, las masas, hacen que se manejen otros valores.
 
-Definirte como un goleador parece una reducción. Describite vos...
 
-Yo soy un jugador del montón.
 
-Vamos. Capitán de Racing, diez años en el fútbol del exterior, jugador de selección.
 
-Soy un futbolista del montón con una cabeza. (piensa)
 
-Del español Raúl siempre se dijo que.
 
-¡No me vas a comparar con un tipo que hizo 78 mil goles en el Madrid! Mirá, yo año tras año decía: "tengo que meter un golcito más que el año pasado". Si hago un trabajo de definición pienso en pararla y patear una milésima más rápido. Me digo: "este pase lo tengo que dar de primera, para qué controlo". Soy una persona, y un jugador que trata de mejorar constantemente. Creo que eso me permitió mantenerme en un buen nivel a lo largo de mi carrera. Nunca fui el tipo más rápido del plantel, nunca fui el que mejor le pegó a la pelota, nunca fui el que mejor cabeceó en el plantel. No tengo una cualidad que vos digas "este tipo es distinto por tal cosa". Pero siempre quiero aprender y tengo una ambición deportiva gigante.
 
-¿El fútbol es desproporcionado?
 
-Totalmente desproporcionado. No nacés preparado para eso y te podés volver loco.
 
-¿Vos cómo te protegés? ¿Terapia?
 
-No, no. Los años te van perfeccionando un poco. Siempre charlo con gente de confianza. Cuando salió mi supuesta pelea con Diego [Cocca], me llamó mi vieja llorando, no podía creer que dijeran determinadas cosas de mí. Yo no soy de salir a aclarar cosas, de pelearme con uno o con otro. Va en cada uno. Yo soy más tranquilo, la gente sabe cómo soy. Me duelen las mentiras. Claro. Eso es complicado., vas aprendiendo y te vas aislando.
 
-Sos amigo de Heinze. ¿Eso te define?
 
-Yo lo banco. Es un loco muy honesto, con mucha pasión por lo que hace. A mucha gente que no le gusta cómo es, pero el Gringo siempre te vaa ir de frente. Es un loco noble.
 
-¿Con la fama cómo te llevás?
 
-Naaaah. Nada, no pasa nada.
 
-¿Vas a desaparecer del mundo del fútbol cuando te retires?
 
-Hoy digo que sí. De técnico, en un 99,9% no me veo. Quizá algo relacionado, después me entusiasme, pero como no me gusta estar expuesto, no creo que siga  en el ambiente.
 
-¿No le tenés miedo al vacío del día después?
 
-Sabés que no. Hoy, no tengo ese miedo. El día que ya no juegue, tal vez me siente totalmente deprimido. Pero hoy no me asusta.
 
-Hay jugadores que se van preparando para la despedida. Que ya saben qué van a hacer después.
 
-Agarraré el bote y me iré... No estoy muy lejos, capaz que este fue el último contrato que renové, pero no le tengo miedo al retiro.
 
-¿Y a qué le tenés miedo?
 
-Yo que sé. Alguna vez dije que le tenía miedo a la soledad, que no es lo mismo que estar solo. Pero no sé si es miedo. Sí, deseo que ojalá siempre haya una persona querida con quien compartir cosas que me gustan. Pero no sé si son temas para hablar en una entrevista. No.
 
-¿Ser ídolo es un placer, una carga...?
 
-¿Qué es ser ídolo?
 
-Que la gente te adore. Que espere mucho de vos, que quede agradecida por hacerle feliz la semana.
 
-¡Así es horrible! Si me lo explicás de otra manera... Yo siento el cariño grande de la gente de Racing, y también su respeto. Pero, capaz, dentro de un tiempo me están pidiendo "por favor retirate viejo y la con..." Yo más que salvarles a ellos la semana quiero regalarme una satisfacción. Si además se la doy a los hinchas, mucho mejor...
 
Por: Cristian Grosso y Nicolás Zuberman

 

Publicado el 24/01/2019
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