» Por Norberto Brotzmann

Cambio de aire

Cambio de aire

El comienzo de semestre para Racing no fue de lo mejor. Los primeros inconvenientes se reflejaron con la lesión de Mauricio Martínez, el ex Central sufrió la rotura de ligamentos de su rodilla a una semana de haber arribado a La Academia.

Pocos días después, se truncó el pase de Agustín Allione, ,a negociación transcurría con total normalidad, hasta que en el momento de la revisión médica, se le detectó un inconveniente en una de sus rodillas por lo que el pase se terminó cayendo de forma definitiva.

Este paronama no era el mejor para encarar el comienzo de la Superliga y la etapa definitoria de la Copa Libertadores con el choque ante River.

El empate en el encuentro de ida, dejó un sabor agridulce, ya que por un lado el no haber recibido goles como local, tiene un rincón positivo, pero por otro lado el hecho de no haber aprovechado tener un hombre de más durante gran parte del cotejo, cosechó más de una crítica en su contra.

Parecía que en Tucumán la historia se iba a empezar a torcer la racha sin triunfo con los goles de Lisandro López y Gustavo Bou en la primera mitad, pero en el complemento fue otra historia diferente y Racing cometió varios errores que trajeron como consecuencia la pérdida de dos puntos muy importantes para la confianza, ya que el Decano igualó el partido, y hasta casi se lo ganó en la última jugada.

Otro problema además del empate final, fue la no inclusión de Ricardo Centurión en el once titular, que trajo mucha cola a partir del cruce de información que circulaba. Las versiones hablaban de una fatiga muscular, de decisión del propio entrenador, sumado a las posteriores declaraciones de Víctor Blanco y respuesta del propio Ricky para terminar de desnudar un episodio que se hizo muy masivo en los medios y que no ayudaban en nada.

En el triunfo de este domingo en Avellaneda ante Vélez se vio al equipo con bronca deportiva, con muchas ganas de revertir todo esto antes mencionado, con la actitud desde el pitazo inicial del árbitro enfocada en ganar, ayudado por el gol tempranero de Licha, que sirvió enormemente para tranquilizar tanto a los que estaban dentro del campo de juego, como a los que estaban fuera a la espera del despegue futbolístico. Es cierto que en el complemento, Vélez, tuvo más la pelota, pero esta vez Racing logró poseer la solidez defensiva necesaria que no se hizo presente en Tucumán para evitar mayores sobresaltos, y culminó sentenciando el resultado gracias a un gol de una de las incorporaciones del último mercado de pases como lo es Pol Fernández.

Ojalá este haya sido el punto de partida a una atmósfera mejor que la vivida días atrás, porque la Academia se juega cosas muy importantes en los próximos días, y no es momento para que salgan a flote conflictos que puedan afectar la moral, el ánimo o la confianza de un grupo que debe encontrar el punto máximo de rendimiento en cuanto a lo físico, técnico y psicológico para inclinar la balanza a favor, y para esto deben tirar todos juntos y en el mismo sentido, y todos significa jugadores, dirigentes, hinchas, periodistas partidarios, etc.

Publicado el 20/08/2018
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